¿hay que trabajar más por menos?


¿Quien dijo esa frase?

Hay que ser poco creativo, ladino, cejijunto, paleto,...

Si quieres competir en el mercado global a pelo, sin ideas, vamos como lo hacen algunas empresas, la competitividad la obtienes por la precarización de los trabajadores de las empresas o por las ayudas públicas a la exportación (con sus múltiples variantes). Cuanto más endeudados estén personas y empresas, mejor, ya que no tendrán otra alternativa que comerse lo que les echen.

Algunos pensamos que hay que trabajar menos, por más. Por más tiempo libre, por más salud, por más relaciones humanas, por no creer en el modelo del crecimiento y aspirar a otra manera de entender el mundo. 

Y es lo que estamos intentando desde hace tiempo. Algunas reflexiones que nos vamos haciendo:

  • Desde el punto de vista de caja, es lo mismo no gastar que ingresar 
  • Se puede acaparar plusvalía en tu comunidad. Desarrollar una comunidad y generar el máximo de economía posible entre sus miembros será una de las claves de la supervivencia
  • Puedes bajar el ritmo de trabajo compensando la falta de ingresos con reducción del consumo. Es bueno financieramente, desde el punto de vista vital y de salud, y, ayudas al medio ambiente
  • Los estados-naciones en proceso de venta-saldo intentarán subir el nivel de presión hasta hacerse insoportable y llegar al nivel del expolio
  • Salir de la espiral del crédito (personas y empresas), tanto financiera como energéticamente y referido al consumo de biodiversidad, marcará la diferencia entre ser libre o un esclavo
  • Todo modelo que no incluya la variable medioambiental será un fracaso anunciado, solo una cuestión de alargar el déficit medioambiental que estamos consumiendo
  • Además, hay que tener prisa por construir..., porque por carencia histórica parece que podemos asistir a un concurso de acreedores soberano, o como se denomine a lo que tenga que venir






No hay comentarios: