la economía post-capitalista: la distribución económica





Aunque para algunos resulta obvio lo que comentamos en este post, vemos que es necesario hablar sobre la base de la economía y la organización social, para tener claro que va a incluir el nuevo modelo en período de gestación.

Para demoler el modelo del crecimiento no hay que hacer nada. Ya se están encargando los mercados de hacerlo, está sentenciado a muerte. Los burócratas podrán seguir intentando descubrir la pólvora que les salvará, pero en estos momentos, no queda otra opción de supervivencia personal a largo plazo que tener una visión de lo que viene y actuar en consecuencia. Dicho esto, somos conscientes que el grueso de la población prefiere una vida de hedonismo y complacencia, lo cual provocará mucho dolor.

Para construir un nuevo modelo sobre las ruinas de las deudas financieras y ecológicas que tenemos, solo hay un camino: el emprendizaje y la autogestión.

La diferencia en la nueva distribución económica es la "forma" de realizar el emprendimiento. La organización más eficiente será una comunidad pequeña, que consiga localizar parte de la economía buscando fórmulas cooperativas, que no necesite al estado y por tanto, no contribuya a su mantenimiento, que sea capaz de generar una plusvalía en el mercado global utilizando la red, que les permita trabajar menos por más

El reto es enorme y será necesario grandes dotes de creatividad y esfuerzo para conseguirlo, y será imposible sin la figura del emprendedor, que se situará, de nuevo, en el centro de la innovación económica y social. 

Algunos ingredientes que podemos intuir que estarán en la nueva distribución económica que se asentará en los próximos 10 o 20 años:

  • El emprendedor es el motor del cambio: costará menos y será más rentable crear una comunidad, que una start-up clásica. Muchos jóvenes empresarios en potencia serán los catalizadores de las comunidades resilientes
  • El talento y la cohesión social serán las claves del éxito de las comunidades, midiendo el éxito en términos de calidad de vida, felicidad y capacidad para ser sostenible en el tiempo
  • Existirá el mercado, tanto los de bienes o servicios reales, como los financieros, que continuará siendo el eje central de la asignación eficiente de recursos. Sin mercado solo hay autocracia
  • La organización cooperativa será predominante, al disminuir radicalmente las necesidades de capital para iniciar los proyectos. La clave del éxito será gestionar adecuadamente la inteligencia social
  • Existirá la propiedad privada como eje vertebrador de la iniciativa personal
  • Se redefinirá el pro-común: sobre todo lo que tiene que ver con generar deudas aunque no quieras (estado y medio ambiente) y los relativos a la inteligencia social, o sea, la propiedad intelectual
  • No existirá el Estado ni la sociedad del bienestar, tal y como los concebimos hoy. Los servicios que presta actualmente se gestionaran de forma comunitaria, incluidas las grandes corporaciones. Sin Estado no habrá naciones
  • No existirán los bancos centrales, la emisión de dinero será libre
  • Si existirá el dinero. Habrá muchas más monedas y sistemas de intercambio de las que existen hoy en día
  • Si existirán empresas que vendan productos financieros. Muchas de las innovaciones de los mercados financieros serán vitales para la nueva distribución económica. Desaparecerá la reserva fraccionaria de los bancos
  • Coexistirán grandes corporaciones con las antiguas Pymes, que se habrán convertido en comunidades económicas





2 comentarios:

Enrique Titos dijo...

Muy racional y bastante rupturista. Y no increíble, realmente la transversalidad de la tecnología rompe fronteras de negocio, instituciones de todo tipo y las estructuras de pasado, o se adaptan, o desaparecen. Igual hay un modelo de adaptación, pero no veo líderes que sean capaces de entender que está pasando y evitar la desintegracion a escalas menores que comentas

Jorge Juan dijo...

Gracias por tu comentario, Enrique. Los líderes actuales solo tratan de mantener sus privilegios y su captura de rentas. No serán nunca los motores del cambio.