húesped, parásitos y estado


La sociedad civil es el huésped del parásito, el estado clientelar, que para mantener la simbiosis depredadora utiliza el crédito y el miedo, suministrado con dosis para convertirla en un espectro, un yonqui al que se le crea una dependencia de la que le será muy doloroso escapar. A su vez el estado clientelar y subvencionador es huésped de un hiperparásito (el parásito que se hospeda en otro parásito) que es la clase que ostenta los privilegios, la que actualmente denominan como casta, y que en otros momentos se ha llamado aparato, clase privilegiada,...

Los estamentos privilegiados de la sociedad feudal y del Antiguo Régimen eran un cuerpo social definido por el privilegio que costarían revoluciones durante muchos años para caer. El origen del parasitismo contemporáneo está ahí. Su evolución más cercana la podemos encontrar en el aparato del régimen franquista, que muchos la están identificando con la situación actual, con una democracia de mentira vestida para vender una falsa sensación de libertad a una sociedad pechera, húesped del parásito, mansa e inculta por la propia promoción planetaria de la sociedad de consumo, el hedonismo y la superficialidad. 

¿Como se mata al parásito?

Creo que en estos momentos hay mucha gente intentándolo, desde los que proponen alternativas al sistema hasta los que quieren derribarlo porque se sienten arrinconados. El desenlace no tendrá medias tintas, o un nuevo modelo basado en los códigos de la sociedad red o un modelo centralista fascista. Explicar las virtudes de la sociedad red se convierte en  la mejor estrategia de lucha contra la alternativa centralizadora fascista.




2 comentarios:

Jose Angel Zabalegui dijo...

Fascismo (del italiano fascio, haz, fasces, a su vez del latín fasces, pl. de fascis) es una ideología y un movimiento político totalitario que surgió en la Europa de entreguerras (1918-1939) en oposición a la democracia liberal y al proyecto de estado socialista, frente a los que se presenta como una tercera vía.

Las razones de esta postura se encuentran en que la democracia liberal representaba los valores de los vencedores de la Primera Guerra Mundial y por otro lado el movimiento obrero tenía como referente a la reciente Revolución bolchevique.

Exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo. Utiliza hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder en el que se concentra todo el poder. Aprovecha los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda, y los desplaza contra un enemigo común (real o imaginario, interior o exterior), que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de forma irreflexiva, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población. Es expansionista y militarista, utilizando los mecanismos movilizadores del irredentismo territorial y el imperialismo que ya habían sido experimentados por el nacionalismo del Siglo XIX.
Se caracteriza por ser anticomunista, antiliberal, oponerse a la democracia de partidos, a la pluralidad y a la variedad. Exalta el sentimiento irreflexivo y promueve la unidad de la Patria, ante todo (es totalitario). Promueve en lo económico un tipo de capitalismo corporativista.

----- jorge juan ---- dijo...

Repasar un poco la historia nos alerta sobre las similitudes con la situación actual. En el caso de Alemania, un factor adicional hizó subir con fuerza el nazismo que fue la incapacidad para pagar las reparaciones fijadas en el Tratado de Versalles, con el fin de la primera guerra mundial.

Lo que más miedo puede dar, es que igual que hablamos de sociedad red, que se basa en la libertad y la diversidad, el desarrollo tecnológico actual podría permitir la organización de una autocracia fascista que hubiera hecho las delicias a Hitler, por la capacidad de controlar a todos y cada uno de los ciudadanos a un nivel total.

Hablamos de chips, implantes, pero también de leyes como la Sopa o la misma Ley Sinde que apuntan a esa dirección.

Otro aspecto a comentar es que el fascismo emana del pueblo, o sea, la masa amorfa formada por la mayoría de los ciudadanos de una nación, que en una situación de máximo estrés, piden "mano dura", piden tecnócratas que arreglen la situación,...