devaluación fiscal: una mentira para no contar que la clave es que paguemos las deudas


La devaluación fiscal tiene que alterar el esquema de los impuestos directos e indirectos del país con el objetivo de generar una bajada de los costes de producción de los productos y que se puedan mejorar las exportaciones sin alterar la cotización de la moneda, en nuestro caso, el euro. Para que se lleve a cabo una devaluación fiscal, es imprescindible alterar como mínimo un impuesto directo y otro indirecto. En el caso de España, el plan de consolidación fiscal que se va a poner en marcha alterará inicialmente el IVA, subiendo los tipos impositivos y las cotizaciones sociales bajando los porcentajes que ahora mismo pagan las empresas por los trabajadores que tienen contratados.


Las cosas que pueden intentar "colocar" a la opinión pública para justificar que hacemos reformas orientadas para reactivar la economía. La verdad es que se diseñan planes para asegurar el pago de la deuda externa a nuestros acreedores. Punto.




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