implicaciones de impagar la deuda


En el caso de la deuda privada, los contratos pueden llevarse a tribunales y obligarse a cumplir a través del embargo de activos. La mayoría de estos contratos suelen tener una garantía que en caso de impago es ejecutada por el acreedor. Si con la ejecución no se salda la deuda, queda pendiente el pago. Muchas veces cuando se llega a este extremo, acreedor y deudor suelen acordar como se salda la deuda. 

En el caso de la deuda pública los acreedores de deuda pública carecen de procedimientos para hacer cumplir acuerdos de deuda soberana, en especial debido al principio de inmunidad de las naciones. 

¿Es común un impago soberano?

Un estudio del FMI señalaba 257 impagos soberanos entre 1824 y 2004, concentrados sobretodo entre América Latina y África. En los últimos años, países como Argentina, Rusia, Ecuador o Islandia no pudieron devolver su deuda. El caso que más nos suena es el argentino, en diciembre de 2001, Argentina no pagó 81.800 millones de dólares de deuda soberana, tras meses de turbulencias en el sistema bancario del país. En el caso de España, recordemos que en España ha quebrado el estado cada 50 años de media aproximadamente, desde el primer impago de la era moderna en el reinado de Carlos I. La última quiebra fue la de la guerra civil del 36.

¿Cual es la consecuencia de un impago de la deuda pública?

Siguiendo con el ejemplo de Argentina, el impago votado en el parlamento en 2001, condujo al abandono de su régimen de tipo de cambio fijo y a una fuerte devaluación del peso argentino. El PIB del país se hundió un 10,9% ese año. Desde entonces se la ha dejado fuera del mercado internacional de capitales. Esto tiene un impacto en el sector privado que de media, según otro informe del FMI, sufren un descenso del 40% en el crédito externo a compañías privadas del país incumplidor. Evidentemente el impacto inicial es una fuerte bajada del crecimiento y empobrecimiento.

¿Puede una economía salir a flote tras un impago de deuda pública?

Por supuesto que sí. Todo depende del plan de reestructuración de la deuda que acometa el país, que le permita reactivar su economía y contar con perspectivas de crecimiento y una disposición a pagar la deuda, o al menos, parte de ella. Un impago soberano es una estrategia extrema de reestructuración ante la ausencia de una legislación internacional que permitiera concursos de acreeedores soberanos. Todo país que, por la razón que sea, tenga que sufrir esta situación, tiene que ser capaz de plantear un plan de reestructuración radical. Si suspendes pagos y no reestructuras de forma radical, la economía entrará en una espiral de destrucción total, como le ha sucedido a muchos países africanos. Evidentemente un denominador común a las historias de "éxito" en reestructuraciones desde el impago es el cambio completo del equipo gestor que causó la situación anterior. 

¿Como podría España reestructurarse desde un impago?

En poco tiempo los cutre-políticos españoles tendrán que elegir entre condenar definitivamente a su población o reestructurar el modelo económico al completo, comenzando por el bloqueo total a la espiral mortal de deficit-subida de tipos. Esto se debería hacer volviendo a una moneda/as locales que permita localizar la economía y reactivar la economía. No estoy de acuerdo con los economistas que ven el mercado global como la solución, o sea, si exportamos a saco nos salvamos, ya que es un elemento más, pero no la clave. Desde mi punto de vista, el nuevo modelo económico tiene que asentarse sobre la locación económica, el medioambientalismo y el desarrollo de la sociedad red.


Por que, ¿para que sirve seguir pagando si el acceso al mercado de capitales ya está cerrado sin haber impagado la deuda pública?



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