notas sobre ecología industrial. el ejemplo de la simbiosis industrial de Kalundborg


La Ecología Industrial plantea el estudio de las ciudades como sistemas productivos donde aspectos ambientales, económicos y tecnológicos se combinan en un ambiente urbano. Un reto de la ciudad como sistema, consiste en conformar una estructura cultural que de forma a una vida diaria productiva en armonía con los cánones ambientales. Uno de los pocos ejemplos de esta dinámica es el Parque Eco-Industrial en Kalundborg, Dinamarca, un escenario donde industria y comunidad local cooperan entre ellos en un esfuerzo por reducir los desechos y la polución, y, compartir eficientemente los recursos de una forma sostenible.

Se trata de una comunidad pequeña, de unos 20.000 habitantes, una ciudad fundada en una antiguo asentamiento del siglo XII. Desde los años 60 se dieron cuenta de la importancia de la autogestión y comenzaron a crear una de las primeras simbiosis industriales, hecho le ha merecido un reconocimiento como paradigma urbano de productividad

Uno de los principios de la Ecología Industrial es entender los problemas de los sistemas industriales a partir de la observación del funcionamiento de sistemas naturales. Por ejemplo, una compañía se puede considerar como un organismo, o una ciudad se puede entender como un ecosistema. En esta mirada los procesos industriales no son lineales sino circulares, y los sistemas son un todo determinado por la forma en que sus partes se comportan.

La actividad económica es ante todo un fenómeno físico de concentración, disipación y transformación de flujos materiales; y la optimización de estos procesos se enfoca hacia la generación de lo que se conoce como Simbiosis Industrial. En este esquema, las industrias reorientan sus acciones hacia inversiones responsables en términos ambientales con parámetros de calidad ecológica definidos por la sociedad misma. El resultado, es un nuevo espacio de productividad que se conoce como Parque Eco-Industrial.

El principio de la innovación ecológica en Kalundborg es sencillo: consiste en controlar la complejidad de las actividades industriales de la región ordenando las empresas en una estructura similar a la de una cadena alimenticia. Y de este modo, la ciudad se concibe como una unidad compuesta por relaciones orgánicas, estas abarcan una gran variedad de especies que interactúan con los recursos materiales disponibles.

La interdependencia y la organización de las industrias permite que la ciudad sea capaz de adaptarse y auto regularse bajo eventuales cambios ambientales, además de mantener su economía en forma estable. La jerarquización de los sectores productivos ha permitido la ocupación y rentabilidad de los habitantes de la ciudad y la reducción de la carga de desechos materiales en el agua, el suelo y el aire de la región. A través del Parque Eco-Industrial, la ciudad ha encontrado nuevos potenciales económicos donde parte del flujo material se recicla para proteger las reservas naturales. El aumento de oportunidades industriales ha fortalecido la diversidad y la estabilidad del sistema, ya que a mayor número de conexiones entre industrias, el parque eco-industrial ha asegurado su permanencia. En el fondo, nos recuerda al diseño permacultural de Mollison.

A nivel comunitario, procesos ordenados, direccionados y predecibles han conformado una serie de etapas de desarrollo económico, los habitantes participan en estas activamente modificando el ambiente natural. La estrategia social consiste en estabilizar las tasas últimas de crecimiento de la ciudad y de sus industrias. Por lo que el resultado de esta política urbana ha repercutido en un beneficio ambiental, que a su vez produce un beneficio social, y redunda en una mejora de la sostenibilidad.

Las reservas naturales y las utilidades económicas son valores complementarios que deben ser preservados a lo largo del tiempo. Con esta premisa, en 1961 la planta de generación eléctrica de la ciudad decidió reemplazar el uso de aguas subterráneas por el uso de aguas superficiales del lago Tissso cercano a Kalundborg. Esta medida inició una nueva conciencia de valoración de la reserva natural al definir cuál era el ambiente natural que debía ser mantenido bajo cualquier circunstancia puesto. Los beneficios en un parque ecológico industrial incluían ahorrar en costos de energía, uso de materias crudas, transporte y disposición, que desempeñaba funciones ambientales primordiales e irremplazables. Esta categoría de reserva natural la denominaron Capital Crítico Natural.

Establecer un Capital Crítico Natural en Kalundborg permitió encontrar materiales intangibles que fluían a través de las industrias de la ciudad. Usualmente, estos se convertían en desperdicios y ahora son administrados para generar nuevos ahorros energéticos. Con este cambio estructural, se redujo la polución y un nuevo intercambio material generó una interrelación y heterogeneidad de activos que actualmente benefician a la población. De allí la metáfora del parque eco-industrial y una cadena alimenticia, puesto que los organismos (industrias) consumen residuos materiales y energéticos dejados por otros organismos (otras industrias).

La articulación la idea de sostenibilidad se ha producido al ser conscientes de las múltiples beneficios que implica preservar las reservas naturales. En el ámbito socio-cultural, las reservas naturales proveen al hombre de necesidades no materiales tales como salud, recreación, educación e identidad. En el ámbito ecológico, las reservas naturales son una riqueza en términos de ecosistemas, biodiversidad, irreversibilidad, y singularidad. En el ámbito ético, la preservación de reservas naturales protege los valores humanos. En el ámbito económico, la consolidación de reservas naturales resguarda costos monetarios. Y en el ámbito humano, las reservas naturales posibilitan la supervivencia del hombre.

La instancia sucesiva es lograr la permanencia del parque eco-industrial en el tiempo. Las trasformaciones previas del sistema constituyen el punto de partida para que nuevos procesos industriales mantengan los servicios ante las acciones humanas y las fluctuaciones ambientales. En Kalundborg, la inclusión de nuevos capitales industriales se ha dado de forma similar a como funcionan los niveles tróficos de una cadena alimenticia: cada eslabón (industrias de la construcción, y granjas agrícolas) obtienen la energía necesaria del nivel anterior (la planta eléctrica) y este la obtiene del medio ambiente (agua marina, subterránea y superficial).

Finalmente, para entender el consumo adictivo de materia por parte de la industria y proteger las reservas naturales, el parque eco-industrial debe medir el flujo metabólico de su economía a través de la cuantificación de las distintas relaciones materiales entre la región y su naturaleza. En el parque ecoindustrial la extracción y conformación de sustancias es menos dañina para el ambiente, al eliminar el uso y desecho de materiales tóxicos, y modificar el manejo de sustancias para asegurar procesos confiables de transformación material.

El mayor logro del parque eco-industrial de Kalundborg fue el entender que ciudad y región son una propiedad común. Tanto los ciudadanos, como sus industrias han sido grandes consumidores de reservas naturales, y por esta razón ambos partidos tomaron el liderazgo para estructurar compañías simbióticas. Preocupaciones sobre el calentamiento global y la extinción de recursos hídricos marcaron el origen para un cambio estructural del sistema industrial.

La planta eléctrica redujo en un 60% su consumo de agua al emplear agua superficial del lago cercano, y el agua tratada de la refinería. Posteriormente, la planta misma recicló sus aguas de desecho y redujo en un 50% el consumo del agua proveniente del lago. La medición del agua como fuente básica para el parque eco-industrial estuvo fundamentada en establecer su relevancia biológica, hidrológica, y atmosférica, y su importancia para los seres humanos. Los indicadores de este estudio permitieron reestructurar las industrias en un escenario preventivo e integrado para administrar el agua racionalmente en cada uno de los niveles del sistema.

Los problemas críticos de polución generados por fuentes específicas han sido controlados y se han implementado estrategias para eliminar, disipar, minimizar y reciclar los contaminantes del agua. Las fuentes hídricas son estudiadas para conocer las emisiones y acumulaciones de materiales a las que son sometidas, respetando su valor como acuíferos se fortalecen las distintas aplicaciones industriales de la sustancia misma: vapor, agua de alta temperatura, agua de desecho, agua de enfriamiento, agua dulce y agua salada. El rastreo del material permite que el agua pueda ser utilizada eficientemente por los distintos “organismos que componen esta cadena alimenticia”.

La valoración de la economía industrial de una ciudad desde una óptica física, constituye un método para conservar recursos y reducir el efecto sobre el ambiente natural. Estrategias efectivas de sostenibilidad residen en las colecciones sistemáticas de mediciones físicas de flujos materiales. La administración urbana juega un papel primordial sobre la preservación del medio ambiente, la cuantificación e interconexión de flujos metabólicos permiten obtener una productividad energética.

La heterogeneidad de Kalundborg es central en su sostenibilidad. Su diversidad estabiliza a nivel socio-económico el sistema, mejora la eficiencia en el uso de materiales y aumenta la calidad ambiental. El modelo de su parque eco-industrial utiliza los desechos al mismo tiempo que diseña los productos, conformando un plan de reciclaje material. La enseñanza del sistema está en proteger las reservas naturales e interconectar distintos procesos productivos a través del uso económico de los desechos materiales como entradas para otros procesos.

Las condiciones de éxito para crear una simbiosis industrial se basan en las de los sistemas naturales:
  • Diversidad: Las actividades de las empresas deben de ser diferentes y complementarias, de forma que los desechos de unas sean los insumos de otras.
  • Proximidad: El coste del transporte de los residuos-insumos no debe limitar el intercambio.
  • Cooperación: Para organizar la simbiosis, las compañías deben desarrollar relaciones enmarcadas en la cooperación, la comunicación y la confianza mutua.




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