cuando el cambio climático está en la agenda pública


Recién llegado de Oslo, Noruega, tras asistir a la Conferencia de Zero12 sobre estrategias  adaptativas al cambio climático, reflexiono sobre lo que hemos vivido durante estos días.

Con una organización perfecta, austera y eminentemente práctica, a la conferencia asistieron políticos, inversores y hombres de negocio de todo el norte de Europa, principalmente países escandinavos y alemanes, incluyendo el príncipe de noruega, su primer ministro y  diversas personalidades como Kofi Annan. La organización Zero es una fundación, que desde 2002, trata de facilitar el desarrollo de conocimiento y la creación de redes entre el sólido sector público escandinavo y el privado, para conseguir lanzar en el mercado soluciones rentables que luchen contra el calentamiento global. Cuentan con un equipo joven, motivado, disciplinado y apasionado por lo valioso de su aportación a la sociedad. 

El debate sobre los efectos nocivos de los gases con efecto invernadero está en la agenda pública, tanto del gobierno, como de la sociedad civil escandinava, lo cual significa que cuentan con una gran ventaja sobre el entendimiento social del problema sobre otras regiones del mundo occidental. El objetivo de intentar reducir emisiones para frenar el calentamiento global a tan “solo” 2º en 2030 parece que es conocido por todos, están canalizando fuertes inversiones públicas y privadas, desarrollando un gran esfuerzo tratando de impulsar la creatividad y la concienciación a todos los niveles. Con los últimos datos sobre el clima, afirman con rotundidad que nos encontramos en el peor escenario descrito por los científicos en sus estudios, a la vez que tienen la visión de que el cambio al que obligatoriamente se enfrentará la sociedad global supondrá una innovación al nivel de la revolución industrial de los últimos 200 años, con la diferencia que los cambios se tendrán que concentrar en los próximos 20 o 30 años, o el riesgo será un cataclismo medioambiental.

A las conferencias asistían estudiantes de bachillerato y universitarios, demostrando que la clave del éxito en la cohesión social y el alto nivel de vida  alcanzado en Escandinavia se basa en su moderno sistema educativo, donde tratan de extraer lo mejor de cada individuo, despertando su motivación y talento. En estos países donde no existe la corrupción ni la economía sumergida, las relaciones sociales se basan en el respeto mutuo y un estado volcado en ofrecer servicios a sus ciudadanos. Numerosas personas nos han mostrado una gran preocupación sobre lo que está ocurriendo en el sur de Europa, principalmente relativos a nuestras altas tasas de desempleo.

En su acercamiento al problema medioambiental no hablan, ni parece que quieren hablar, de la huella ecológica, de la biodiversidad que consumen para mantener su alto estilo de vida, algo común a todos los países más ricos. En el caso escandinavo, su huella ecológica es la más alta del planeta junto a los norteamericanos. Quizás es por una razón práctica, tratando de simplificar el mensaje medioambiental a la opinión pública, centrando el objetivo en las emisiones de gases invernadero, o que realmente no quieren asumir que su estilo de vida no será sostenible en un medio plazo no muy lejano, lo que impedirá a los países occidentales continuar consumiento biodiversidad al ritmo actual. 

Hecha esta “pequeña” crítica, nos ofrece una cierta esperanza haber observado que son conscientes que, a pesar de ser teóricamente los líderes de la economía de la sostenibilidad, no llegan a explicarse como tras la fuertes inversiones realizadas, sus emisiones de gases invernadero siguen creciendo, al igual que en todo el planeta. Ante los esfuerzos de esta sociedad, la paradoja de Jevons  muestra su cara más cruel, demostrando que una mayor eficiencia no lleva a una reducción del consumo. Kofi Annan, en su aplaudida intervención  apuntó a la clave del problema, solo podremos avanzar cuando seamos capaces de replantar nuestra forma de vida al completo. 

Entre los debates suscitados en las conferencias, fue especialmente interesante la relativa a  la propuesta de inversión en estrategias medioambientales. Como ciudadanos y, por tanto, accionistas del fondo soberano de Noruega, proponen a sus dirigentes que la mitad de las fuertes inversiones que realizan cada año este fondo pionero en el mundo, se canalicen hacía la economía verde, con el objetivo de diversificar sus inversiones, convertirse en líderes de la nueva revolución industrial y servir como ejemplo para el resto del mundo. En una sociedad avanzada como la noruega, la opinión pública tiene un papel relevante en las decisiones de inversión pública, a la que se la exige una disciplina de gestión y una rentabilidad. 

Entrada original de Pan y Trillar




No hay comentarios: