¿donde puede ir la economía de un pequeño y desmoralizado país como España en el mundo globalizado capitalista?


Encontré en la red un artículo interesante sobre la estructura de relaciones del nucleo central de la red de corporaciones. 147 corporaciones controlan el 40 % de toda la red, o sea de las relaciones económicas mundiales, con una fuertes interrelaciones entre ellas.



El tamaño de los círculos representa los ingresos. Los círculos rojos son “corporaciones súper-conectadas” mientras los amarillos son “corporaciones muy conectadas”. Las 1.318 empresas transnacionales que forman el núcleo de la economía globalizada, muestran sus conexiones de propiedad parcial entre unos y otros, y el tamaño de los círculos corresponde a los ingresos. A través de las empresas sus propietarios controlan la mayor parte de la economía “real”. En efecto, menos del 1% de las empresas fue capaz de controlar el 40 por ciento de toda la red”, le dijo al Daily Mail James Glattfelder, teórico de sistemas complejos del Instituto Federal Suizo de Zurich, uno de los tres autores de esta investigación.

Ante la tensión de la economía mundial, parece que la guerra de divisas es parte de un plan estratégico diseñado por este núcleo duro que algunos piensan culminará con una quiebra del modelo financiero actual basado en la economía dolar/euro. Una especie de doctrina del shock planetaria que nos llevaría al mundo gobernado por la corporaciones que describía la novela de ciencia ficción Blackout, El Apagón. Observamos como las grandes corporaciones se van convirtiendo en para-estados, incluso crean sus propios medios de comunicación. Contra esta idea, probablemente se sitúa la misteriosa ciberguerra que estamos viviendo en plena fase de escalada. También el fuerte activismo en internet que de momento no consigue grandes hazañas, pero que si está generando corrientes de opinión alternativas que están alcanzando masa crítica suficiente para ser el origen de cambios.

En medio de esta vorágine sistémica, España se debate entre el paro que está destruyendo el modelo económico, las dudas sobre el modelo político de la transición (desde territoriales hasta la propia base de la monarquía parlamentaria) y la desintegración del estado. 

Sobre el modelo económico, el antiguo modelo basado en debt-led de momento no tiene un reemplazo que pueda ser sostenible en el tiempo. El modelo promocionado desde el gobierno y desde la UE del export-led, puede mejorar levemente los ratios macroeconómicos, pero no solucionar el problema del desempleo. De momento, seguimos los pasos de Grecia al dedillo, aunque pueda parecer irreal lo que está sucediendo.

Sobre el modelo político, la casta parece que está preparando lo que denominan "la segunda transición" pensando que la abdicación del rey y la coronación de su hijo sería un suficiente golpe de efecto para vender la idea ante la opinión pública. Las sondas en los medios de comunicación masivos son suaves, ya que podría salir el tiro por la culata, y ante la abdicación se proclamara la III República.

Sobre la desintegración del estado, no está trayendo más que sufrimiento a la población, por la pérdida de prestaciones y por la sensación de vacío. Parte del espacio que ocupaba el estado está siendo reemplazado por modelos de autogestión alternativos, pero parte de ese espacio que queda en tierra de nadie se convierte en objetivo de peligrosos grupos mafiosos paraestatales.

Tenemos una oportunidad, solo una, de intentar ser nosotros mismos lo que diseñemos nuestro futuro y que no sean otros los que lo hagan, porque veo muy difícil tener un espacio de libertad en el modelo de las corporaciones o en el modelo del caos, dos escenarios extremos, pero factibles. No trato de ser catastrofista, simplemente intento intuir lo que viene y tener previsto escenarios.




4 comentarios:

Thethundertraveller dijo...

Pues tienes mucha razon. El mundo se esta bipolarizando, los que lo tienen claro, modelos de negocio o de pais, que triunfan, algo así como the winner takes all, y el resto, que o no se dan cuenta de lo que va el tema, o no tienen mecanismos de accion, o que les pesa mucho la herencia del pasado. Desigualdad creciente con rebaja general de la calidad de vida, especialmente en otrora sociedades desarrolladas o empresas florecientes. Y el mundo vive por consumo, y el consumo no lo mueven los ultrarricos del mundo desarrollado. Menos mal que esta el consumo de los emergentes. Pero ni este modelo es sostenible. Cuando dices que solo tenemos una oportunidad, la pregunta es como "agarrarla", porque la democracia de las redes no ha conseguido grandes logros "en positivo", al menos de momento, en los paises donde han tumbado gobiernos. Los paises estan, creo, peor. Excepcion es Islandia. Y es pronto para saber si el exito de los emergentes se debe a movilizaciones "en red" de su sociedad o mas bien a la "accion" de sus gobiernos, eso sí instalados en su fortaleza demografica y fuentes de riqueza. Seria bueno elaborar sobre como "aprovechar nuestra ultima oportunidad"

----- jorge juan ---- dijo...

España no tiene practicamente recursos energéticos. El modelo sobre el que se basó la actividad, la construcción, nos ha llevado casi al abismo. Creo que la oportunidad está en crear una organización económica y social basada en los parámetros de la sociedad red.

Lo primero es la escala de la organización. Debemos ir a estructuras mucho más pequeñas. En este entorno, la organización comunitaria se convierte, a priori, en la más eficiente.

Lo segundo, para competir en el mundo globalizado, requiere una especialización, que en cualquier caso debe de estar basada en un visión de como puede/debe ser la sociedad mirando a 20 o 30 años vista. Desde un entorno comunitario se puede intentar imaginar un futuro.

Silvia Garcia dijo...

Buen post!

Este otro es una reflexión más sobre aprovechar nuestra última oportunidad, de reflexionar hacia donde vamos, cuál es el futuro que queremos.

http://binipei.blogspot.com.es/2013/02/democracia-participativa.html

----- jorge juan ---- dijo...

Gracias por tu comentario !