llamada a la desobediencia civil de Enric Duran



[...] Cada vez somos y seremos más los y las que desobedeceremos toda ley que venga impuesta por tribunales alejados de nuestras vidas y sometidos a unas leyes superiores que, si en otro tiempo tuvieron un carácter religioso, en la actualidad, esa divinidad se ha disfrazado de dinero, de avaricia, de egoísmo y de destrucción de la Tierra y de la dignidad humana.

Declaramos abiertamente nuestra desobediencia a los sistemas judiciales de los Estados y a todas las herramientas de las que éstos disponen para tratar de impedir que llevamos a la práctica nuestra voluntad profunda de emancipación y reconstrucción del ser comunitario.

Sin sentimientos de apoyo mutuo y práctica de solidaridad, la vida en sociedad de los humanos hubiera sido prácticamente imposible. Y estos sentimientos y prácticas no han sido establecidos por las leyes; son anteriores a todas las leyes y provienen de la experimentación y el aprendizaje útil de generaciones y generaciones, de la cooperación necesaria para mantener la cohesión social.

La hospitalidad, el respeto a la vida, el sentimiento de reciprocidad, la compasión, el apoyo mutuo, el autolimitarse uno mismo en interés de la comunidad, entre otras cosas, son consecuencia de la vida en común entre personas libres, adheridas a unos principios comunes y no sometidas a ninguna autoridad externa a su propia colectividad.

Necesitamos una nueva institucionalidad de derechos y deberes, fundamentada en valores sociopolíticos comunitarios. La evaluación y mejora de los comportamientos en el seno de la sociedad debe recuperar la escala humana, debe hacerse en proximidad, entre personas que se conocen, que tienen principios comunes, que se tienen confianza, que cooperan recíprocamente y que se pueden mirar a los ojos.


Sigo a Enric Durán desde que leí su libro Insumisión a la banca. Su alegato por la desobediencia civil publicado hoy en una entrada de su blog personal que ha titulado: Ni leyes para mantener las desigualdades, ni juicios que perpetúen la opresión. Por otra manera de evaluarnos, reconstruyamos el ser comunitario, es un muestra clara de la distinta realidad que viven las comunidades que están construyendo su propio futuro al margen del estado-nación, al que no reconocen ni están dispuestos a obedecer. También representa, desde mi punto de vista el principio de una escalada de tensiones sociales que irán increscendo. Ante la inoperancia y obsolescencia del estado ante la grave crisis existentes y el desarrollo de la sociedad red, desde el entorno comunitario surgen iniciativas de una diversidad y eficacia asombrosas al conseguir asegurar la cohexión social de sus comunidades.

Enric Durán es uno de los fundadores de la Cooperativa Integral de Cataluña, una asociación de cooperativas que han creado su propio sistema de autogestión integral que abarca todos los campos (alimentación, vivienda, enseñanza, salud, moneda propia en código LETS...) basado en los principios del comunismo libertario y el decrecionismo.

Una vez más parece que el estado utilizará la legitimidad de la violencia que se autoatribuye como un mecanismo de autodefensa ante aquellos que intentan salir de su redil y volar libres.

Vuelve la guerra de las comunidades, la del estado centralizador-clientelar y las organizaciones descentralizadas comunitarias. Pero esta vez existe internet...




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