¿por que no estalla la revolución en España?


El hispanista Stanley Payne explica en una entrevista en lainformación.com cuáles son los resortes que movilizan a la sociedad y por qué no se activan de momento en España, a pesar de la recesión, el paro y la corrupción política.

Los grandes cambios tecnológicos conocidos desde la muerte de Franco más bien han conseguido atomizar a los españoles. La implantación del Estado del Bienestar también ha anestesiado a la sociedad, al igual que ha ocurrido en otros países desarrollados. Existe un gran descontento social, pero pasar del descontento a la rebelión implica atravesar un trecho largo y complicado. En España, además, el Poder está en manos de una estructura partitocrática dominada por cuadros políticos, los cuales dificultan cualquier solución a las reivindicaciones ciudadanas. La sociedad española está anestesiada por anti-valores que desmovilizan a la gente: la telebasura, los deportes, el hedonismo, el consumismo... 

Con una ciudadanía absorbida por estas realidades resulta muy complicado que surja una movilización para mejorar las estructuras políticas. El horizonte vital de la mayor parte de la gente consiste en disfrutar de la mejor forma posible. El español medio se ha convertido en un ser anestesiado y con pocas ambiciones trascendentales. Ahora no hay ideologías nuevas que puedan actuar como palancas de la sociedad. Si acaso, en España se ha impuesto el “buenismo”, lo políticamente correcto. Pero este “buenismo” no busca azuzar grandes revueltas, sino al revés. El buenismo está en contra de las revueltas. Pretende dominar la sociedad, pero promoviendo conformismo, no revueltas.

España se ha convertido en un país de clase postmodernista. Los radicalismos políticos casi se han extinguido totalmente. Han sido sustituidos por expresiones de la revolución cultural, pero sin capacidad de movilizar a las masas, como la ideología de género, el ecologismo, el lobby gay, la hostilidad contra la Iglesia... es decir: en todo lo que sea incidir en un estilo de vida alternativo al tradicional y cosas así... Al contrario de los antiguos revolucionarios políticos, estos nuevos revolucionarios culturales no pretenden cambiar las estructuras políticas, sino la identidad individual.




3 comentarios:

Thethundertraveller dijo...

Creo que todo eso es en general muy cierto. Y como todo tiene matices, la desigualdad esta haciendo que una parte, formada, con capacidad para creer entender que pasa en el mundo, aprovechar oportunidades, y que tiene movilidad fisica y funcional, pueda adaptarse mejor y si hoy tiene que vivir fuera, pues tiene opciones de hacerlo. No quieren, y quiza ven con resignacion como el pais es "dominado mediaticamente" por la otra clase, la clase que tu citas que está perdida, que ha perdido o va a perder su trabajo, y que no cree tener mecanismos de defensa más alla de quejarse por la perdida de sus "privilegios" o "logros sociales". Si estos no se dan cuenta de que estamos en una economia de mercado e imponen sus criterios, entonces vamos por un camino que a mi personalmente no me gusta. Y el problema es que creo que no hay atajos en la solucion del problema

----- jorge juan ---- dijo...

Gracias por tu comentario. Hay gente que se refiere a esa masa como zombies, muertos vivientes, gente que sigue códigos que ya no funcionan. Para algunos, el propio sistema es un zombie, refiriéndose esencialmente al estado.

Anónimo dijo...

Según el Eurobarómetro, sólo el 7% de los españoles considera problemática la evolución de la deuda pública española...