el Peal Harbour del Petróleo




El mundo industrial globalizado, y por extensión todos nosotros, no "vivimos" de los recursos fósiles sino de la energía neta entregada por el sistema energético global; y si también tenemos en cuenta que, en esta materia, los combustibles para el transporte derivados del petróleo son la clave, ya que sin ellos, ninguno de los otros recursos fósiles y nucleares pueden ser movilizados y el propio mundo industrial globalizado no puede funcionar.

La industria energética global es directamente la principal víctima de la termodinámica, y dentro de la industria energética global, la industria del petróleo es clave ya que ésta es la primera en llegar al límite termodinámico de la extracción de recursos y, ya que la industria petrolera condiciona la viabilidad de las demás componentes de la industria energética global, en su estado actual y dentro del marco de tiempo restante, estas componentes no pueden sobrevivir al eventual colapso de la industria del petróleo. Por otro lado, el mundo industrial globalizado se ve afectado por el declive termodinámico con un desfase, principalmente porque está amortiguado por la deuda - por lo que para cuando el impacto del colapso termodinámico de la industria del petróleo se vuelva innegable será demasiado tarde para hacer algo al respecto.

El mundo industrial globalizado ha estado viviendo en un permanente incremento de la deuda total desde alrededor del tiempo en que la energía neta del petróleo per cápita alcanzó su punto máximo a principios de 1970. La crisis de 2007-08 fue un disparo de advertencia. Desde 2012, hemos entrado en la última etapa de esta triste saga - cuando la industria del petróleo comenzó a usar más energía (uno debería hablar de hecho de exergía) dentro de sus propias cadenas de producción que lo que entrega al mundo industrial globalizado. Desde ese punto en adelante recuperar el actual sistema financiero fiduciario ya no es factible.

A finales del 2014 vi el comienzo de la caída de los precios del petróleo como una señal de una pantalla de radar. Siendo muy conscientes de que las Tasas de Retorno Energético combinadas (TRE, que en inglés se designa por las siglas EROEI) del petróleo y gas ya habían pasado por debajo del umbral mínimo de 10:1 (el umbral mínimo que se cree necesario para mantener una sociedad similar a la actual), entendí que este crash fue diferente de los anteriores: los precios estaban decamino hacia el suelo. Entonces me di cuenta quelo que TGH había anticipado estatendencia meses antes, que su análisis era robusto y estaba siendo corroborado por el mercado tanto antes como después.

Hasta 2012, el factor determinante del precio del petróleo era el coste total de la energíaconsumida por la industria del petróleo. Hasta entonces el mundo industrial globalizado podía soportar más o menos felizmente la traslación de esos costes al precio del petróleo, en un valor alrededor o por encima de los 100 $/barril. Éste ya no es el caso. Desde 2012, elfactor determinante del precio del petróleo es lo que el mundo industrial globalizado puede permitirse el lujo de pagar a fin de seguir siendo capaz de generar un crecimiento residual del PIB (y en tiempo prestado) bajo la influencia de una Reina Roja que se está quedando sin "aliento" termodinámico. Yo llamo el proceso en que estamos un "Pearl Harbor del Petróleo", el cual tiene lugar en una especie de cámara lenta fantasmagórica. Esto ya no es recuperable. Dentro de unos diez años la industria del petróleo como la conocemos se habrá desintegrado. El mundo industrial globalizado está actualmente sin defensa para afrontar esta amenaza.

El petróleo representa alrededor del 33% del consumo mundial de energía primaria (datos del anuario estadístico de BP). Los combustibles fósiles representaron alrededor del 86% de la energía primaria total en 2014. Sin embargo, el carbón, el petróleo y el gas no son como tres cajas cuidadosamente colocadas una al lado de la otra desde las cuales la energía fluye como por arte de magia, como la mayoría de los economistas asumen.

En el mundo real (es decir, fuera del mundillo en que los economistas viven), las cadenas de suministro de energía forman redes, y bastante complejas. Por ejemplo, se necesita electricidad para elaborar muchos productos derivados del petróleo, el carbón y el gas, mientras que la electricidad se genera sustancialmente de carbón y gas, y así sucesivamente. Más concretamente, como se señaló anteriormente, debido a que el 94% de todo el transporte es a base de petróleo, el petróleo se sitúa en la raíz de todo el conjunto completo de redes energéticas complejas y globalizadas. La minería del carbón, su transporte, su procesamiento y su uso depende sustancialmente de los combustibles de transporte derivados del petróleo; y lo mismo ocurre con el gas [3]. Lo mismo se aplica a las plantas nucleares. Por tanto, el colapso termodinámico de la industria petrolera, que ya está en marcha, no sólo es probable que haya culminado dentro de unos 10 años sino que también se encuentra en proceso de desencadenar un efecto dominó.

En la actualidad, y en el futuro previsible, no tenemos sustitutos de los combustibles derivados del petróleo que se usan en el transporte que se puedan implementar en el tiempodisponible y que sean asequibles para el mundo industrial globalizado. En otras palabras, el mundo industrial globalizado está cayendo en una trampa termodinámica, en este momento. Como señaló recientemente B. W. Hill, "Para producir petróleo, el mundo está gastando 2.3 billones de dólares por año más que lo que se gana cuando se vende ese petróleo. Ahoramismo el mundo está perdiendo una gran cantidad de dinero para mantener su dependencia del petróleo".





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